sábado, 18 de junio de 2011

Y se calló el vaso de agua.

Cuando alguien dice "es la gota que colma el vaso" automáticamente me viene a la cabeza una imagen a camara lenta en la que una gota cae en un vaso y acto seguido este derrama débilmente parte de su contenido quedando algo más ligero. Pero nadie se da cuenta de la parte buena de todo esto. Y es que mientras nos preocupan las gotas que quedaron fuera del vaso por culpa de esta última inquilina, nadie se da cuenta del favor que nos hace, ni de que igual lo que necesitaba ese vaso era desbordarse o limpiar sus labios secos de tanto esperar…Esperar a que un problema rompa con la armonía que se respiraba en su interior. Necesitamos emociones para emocionarnos, sentirnos vivos, llenos, vacíos, impotentes...
El simple hecho de que alguien aparezca cuando tu vaso venció y se ofrezca a ayudarte a limpiar las gotas que se salieron hace que los momentos duros merezcan la pena.