Lentamente cerró los ojos, no por cansancio, tampoco se sentía impotente, mas bien emitía ternura...Si, una ternura que seduce a la boca para que esta saque eso que nos hace vivir más años...la sonrisa.
Aquella que a veces sale sin avisar, que suele alegrar un instante, una cara, un alma...
Vieja amiga, nos acompañará siempre, aunque algunas veces sintamos que nos ha abandonado...
Seguro que más de una vez ha fingido salir por ti, aunque por dentro este amenazada por tristeza y angustia...grandes enemigas del bienestar.
Una vez alguien me dijo: No pierdas tu sonrisa, nunca se sabe quien se puede enamorar de ella.
Dejaré bien visible a toda mirada mi gran tesoro, pero no permitiré que nadie me lo arrebate.
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