
Hay situaciones que atormentan, que crean impotencia. No sabes como actuar, que hacer y un sentimiento de culpabilidad se va apoderando de ti más y más…Te sientes un delincuente que huye y lucha por su libertad, y tu mismo eres tu peor enemigo, lo que aumenta tu inseguridad y te hace sentir como un perro sin dueño, como un libro sin páginas, como una madre sin hijo…vacío, sin alma.
Con el tiempo te vas o mejor dicho te van convirtiendo en una persona cada vez más fría e insensible, contradiciendo a todos aquellos que alguna vez se atrevieron a decir que las personas nunca llegan a cambiar. Te vas transformando en quien no esperabas ni imaginaste nunca que llegarías a ser. Un ser vivo sin vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario