lunes, 17 de octubre de 2011

¿Cuántos estornudos caben en una mano?


El día que existan las personas dejaré de creer en las mariposas. Dejaré de querer alas para volver a querer mi voz. El día que las personas dejen de interpretar un papel que no les corresponde me sumaré al teatro de la vida en donde no se puede tener todo, pero tampoco hay dinero que lo compre. El día que las puertas cerradas decidan suicidarse, me comprometo a comprarle un pomo a mis ideas. El día que los mosquitos dejen de picar, tus ojos perderán su profundidad. El día que los zapatos de tacón sirvan para andar, renuncio a los ositos de gominola. El día que los lapiceros tengan mina infinita, prometo construirte una casa de algodón de sal. El día que inventen la empatía, tiraré el amarillo a la basura. El día que me digas te quiero, recordaré que ese día jamás llegará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario